Efectivos de ese grupo armado, encabezados por su líder Luckson Elan, sembraron el terror entre civiles durante los últimos días y causaron decenas de muertos en territorios de dicho departamento, el mayor de los diez que integran al país, explicó el diario.
Las autoridades –describió- encontraron cuerpos ensangrentados de mujeres y hombres acribillados a balazos cerca de casas incendiadas, mientras los asesinos se atribuían la responsabilidad y alardeaban de su poder.
Según Le Nouvelliste, esa masacre, como las de otras épocas de crímenes reiterados —al menos ocho en 2025— “tuvo un aire de déjà vu en el corazón de los lakou (barrios marginales tradicionales de la nación caribeña)”.
“Mientras tanto, todo el mundo lo sabe –denunció- y el código de silencio es la norma. Todo el mundo sabe que la sangre, las masacres y el miedo alimentan una economía sumergida. Entre políticos, haitianos en la diáspora y los terratenientes, los motivos del tráfico de armas y los conflictos son bien conocidos”.
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