En declaraciones a la Revista En Vivo de Canal 4 de televisión, el titular señaló que, si bien las carreteras no constituyen por sí solas el factor determinante del desarrollo, sí representan un elemento clave que contribuye significativamente al progreso en todos los sectores.
“Estas obras han beneficiado directamente a tres millones 716 mil 940 personas en los 153 municipios de Nicaragua”, precisó Mojica.
Explicó que antes de 2007 cerca de la mitad del territorio nacional permanecía aislado o con conexiones inestables a la red vial principal, situación que ha sido revertida con la construcción de una red moderna y con amplia cobertura.
Según detalló, la infraestructura vial ha permitido mejorar el acceso a unos 800 establecimientos de salud, entre hospitales, centros y puestos médicos, casas maternas y clínicas móviles, así como a cinco mil 38 centros educativos de todos los niveles, en beneficio de más de 739 mil estudiantes, docentes y personal del sistema educativo.
Asimismo, las carreteras facilitaron el transporte de materiales para proyectos de vivienda, electrificación, agua potable y saneamiento, además de optimizar el acceso a centros laborales, fincas y zonas productivas.
Mojica subrayó que esas obras también fortalecieron la seguridad ciudadana, al permitir respuestas más eficientes de las autoridades, incluso en áreas remotas, e impulsaron la actividad deportiva y cultural mediante una mayor participación de la juventud en eventos nacionales e internacionales.
En cuanto a los avances regionales, el ministro destacó el crecimiento de la red vial en el Caribe nicaragüense.
En la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte, se pasó de un kilómetro de carretera pavimentada en 2006 a 396 kilómetros en la actualidad, mientras que en la Costa Caribe Sur se incrementó de 76 a 401 kilómetros.
En conjunto, la red pavimentada en ambas regiones creció de 77 a 797 kilómetros, lo que representa un aumento del 935 por ciento.
“Esto ha puesto fin a 500 años de aislamiento en estas regiones”, afirmó el ministro.
Mojica resaltó que las nuevas carreteras redujeron los tiempos de viaje entre un 35 y 40 por ciento, eliminado la incertidumbre en los traslados y fortalecido la soberanía, la autonomía y la integración territorial, con respeto a las culturas indígenas y afrodescendientes del país.
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