“Estaría a favor de una participación aún mayor de la administración del presidente Donald Trump”, declaró el mandatario ecuatoriano en entrevista con el medio estadounidense Bloomberg y añadió que el despliegue podría producirse este mismo año.
Su postura refleja el nivel de la relación bilateral en materia de seguridad con Washington, que ya se ha sumado a acciones conjuntas con las fuerzas ecuatorianas, especialmente en el ámbito de inteligencia y tecnología.
“No se trata de una invasión, no es la llegada de intrusos a nuestro país”, declaró el gobernante para quien la participación estadounidense no debe interpretarse como una intervención, sino como una cooperación contra el crimen organizado que tiene carácter transnacional.
A nivel político local, la presencia militar del país norteamericano enfrenta resistencia por motivos de soberanía nacional y como consecuencia del resultado del referéndum de noviembre de 2025, cuando la mayoría de los ecuatorianos rechazó la instalación de bases militares extranjeras.
Pese a la oposición a las bases militares foráneas, expresada en la votación popular, Noboa señaló que existen acuerdos de cooperación que sí permiten la presencia temporal de efectivos estadounidenses, “obviamente con el control de nuestras Fuerzas Armadas”.
En cuanto a su estrategia para disminuir los índices de violencia en uno de los países más inseguros de América Latina, Noboa aseguró que“no se trata solo de mano dura, sino de mano dura con corazón”, y “con una estrategia económica”.
Subrayó que con la ayuda de Estados Unidos, su gobierno ya logró reducir en alrededor de un 35 por ciento la tasa de homicidios en la región cercana a la frontera con Colombia.
No obstante estas intervenciones no han estado exentas de críticas, incluso el diario The New York Times y varios medios locales denunciaron que Ecuador, con apoyo estadounidense, bombardeó una granja lechera en la provincia de Sucumbíos, en la zona fronteriza con Colombia, una versión rechazada por el Gobierno.
Por otro lado, cuando se le preguntó si aprobaba las amenazas de Trump hacia Irán, Noboa dijo que prefería centrarse en la voluntad de Washington de enfrentarse a los “narcoterroristas” en América Latina.
Adicionalmente, descartó la restauración de los subsidios de combustible como respuesta al reciente aumento de los precios mundiales del petróleo causado por el conflicto en Oriente Medio.
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