En su alegato, el imputado, identificado como Christopher Okello Onyum, ugandés con ciudadanía estadounidense, dijo creer que sacrificios humanos le garantizarían salud y riqueza.
La magnitud del crimen causa una enorme repercusión en los estados de la zona, en los cuales abundan las peticiones de sentencia capital expedita.
La remisión del encartado a los tribunales, emitida después de exámenes siquiátricos, arrojaron que goza de perfecta salud mental.
Días atrás el acusado entró en la guardería, redujo por la fuerza al administrador del plantel, invadió el aula y tras apuñalar a los cuatro menores de entre 15 meses y 10 años de edad, trató de escapar, pero lo capturaron vecinos del lugar que se preparaban a lincharlo.
Salvado en el último minuto por fuerzas del orden el acusado permanecerá bajo custodia policial hasta la celebración del juicio según el dictamen del tribunal.
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