Es la cifra más elevada del primer trimestre del presente año, ya que en enero fue de mil 954 millones y en febrero de mil 893 millones de dólares, detalló el diario Prensa Libre en base a informes del Banco Central.
Ello se produjo –acotó- en medio de tensiones geopolíticas internacionales en Medio Oriente, así como del alza en el precio del barril de petróleo y de los productos refinados a escala global.
En una comparación con marzo del periodo anual anterior, subrayó que el aumento fue de 21,9 por ciento, a partir de los dos mil tres obtenidos antes.
En 2024 la nación reportó un ingreso por este concepto de 21 mil 510 millones, marca que quedó atrás al cierre de diciembre último con 25 mil 530,2 millones, una subida del 18,7 por ciento.
El Banco Central subrayó que la tierra del quetzal duplicó en un lustro, desde 2019, la cantidad de envíos recibidos de remesas, con 10 mil 508,3 millones en ese año.
Descartó una contracción en el corto plazo y estimó para 2026 una nueva alza, entre 25 mil 747 millones y 26 mil 800 millones de dólares.
Guatemala lleva la delantera en Centroamérica en este rubro y es el segunda de Latinoamérica, después de México, con República Dominicana en tercero y cuarto Colombia.
Figura como uno de los receptores más dinámicos, con más del 99 por ciento recibido por canales electrónicos, lo cual facilita la rapidez de los flujos, según analistas.
Este ingreso de divisas por remesas constituye un pilar fundamental para la proyección de crecimiento del producto interno bruto, estimado en un 4,1 por ciento al cierre de este año.
El salto al 20 por ciento del aporte total a la economía chapina refleja una dependencia creciente de tal rubro para sostener el consumo de los hogares (cerca de 65 millones de personas, 1,7 millones de hogares, de acuerdo con cálculos oficiales).
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