De acuerdo con los militares congoleños, entre febrero y marzo de este año, en varios territorios de la provincia, especialmente en Lubero, Rutshuru y Masisi, recibieron las armas de exintegrantes del grupo rebelde que mantiene hoy ocupadas varias ciudades en el este del país.
Entre los que voluntariamente se entregaron a las Fuerzas Armadas se encuentran cuatro oficiales, lo que las autoridades consideraron como una señal para otros grupos armados que operan en esta parte del país.
De acuerdo con Radio Okapi, el movimiento también se extendió a la provincia de Kivu Sur, con rendiciones reportadas en el territorio de Kalehe.
El Ejército subrayó que algunos de estos combatientes son jóvenes reclutados a la fuerza y que su regreso a las instituciones nacionales abre ahora la puerta a un procesamiento individualizado, bajo la supervisión de la jerarquía militar.
Los excombatientes tienen la opción de reintegrarse a la sociedad y regresar a la vida civil, o de unirse a las Fuerzas Armadas de RDC, tras una rigurosa revisión de cada caso.
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