El jefe de esa institución, Mu’ayyad Sha’ban, advirtió en un comunicado sobre el peligro que representa ese proyecto al tiempo que criticó la continua colonización de las tierras palestinas.
La medida tiene como objetivo desmantelar, aún más, la geografía palestina y aislar a sus comunidades, subrayó.
Sha’ban estimó que el plan pretende afianzar la anexión progresiva y transformar los asentamientos en una herramienta soberana impuesta por la fuerza, en desafío directo y explícito a todas las normas del derecho internacional.
La distribución de las colonias planificadas muestra una selección sistemática de las zonas que rodean la llamada Línea Verde, la frontera de facto entre Israel y Cisjordania, destacó.
La idea es disolver las fronteras para eliminar cualquier perspectiva futura de una solución de dos Estados, aseguró.
El funcionario aseguró que la aprobación simultánea y secreta de este gran número de emplazamientos constituye un precedente peligroso y confirma que el proyecto colonial es una herramienta fundamental para remodelar la realidad geográfica y demográfica de Cisjordania.
Tales medidas son nulas y sin efecto, aseguró Sha’ban al señalar que “no crearán ningún derecho ni adquirirán legitimidad”.
La pasada semana, la Oficina Central de Estadística palestina (PCBS) reveló que Israel confiscó el pasado año unos cinco mil 571 dunams (5,6 kilómetros cuadrados) de tierra en la Ribera Occidental.
Tales acciones tienen como fin “confiscar tierras palestinas y privar a la población de sus recursos naturales, en el contexto de los planes de anexión” impulsados por el gobierno de Benjmain Netanyahu, afirmó.
Precisamente, la PCBS informó que 151 asentamientos judíos están distribuidos a lo largo y ancho del territorio, a lo cual se suman 256 puestos de avanzada, además de emplazamientos industriales y militares.
Según el organismo, el número de colonos aquí superó la cifra de 778 mil, incluidos más de 333 mil que viven en Jerusalén Este.
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