De acuerdo con la entidad, la probabilidad de que se instauren las condiciones generadas por el fenómeno climatológico se sitúa sobre el 61 por ciento entre mayo y julio y aumenta progresivamente durante el segundo semestre hasta alcanzar índices superiores al 90 por ciento a partir de septiembre.
Para el último trimestre del año se prevé que el evento se presente con una intensidad moderada o superior, según abundó el organismo.
Remarcó que la influencia de El Niño puede alterar el comportamiento de las precipitaciones a nivel nacional, con la disminución de los valores esperados y el aumento de las temperaturas.
Las principales regiones afectadas por la ocurrencia de este fenómeno en Colombia serán la Andina, Caribe y Pacífica, advirtió el Ideam.
Se prevé que los impactos inminentes en el clima incluyan un mayor riesgo de incendios forestales, olas de calor, estrés hídrico y afectaciones en la producción de alimentos, entre otros.
En virtud de ese escenario, detalló, se recomienda a las autoridades y a los diferentes sectores anticipar medidas de preparación y mitigación frente a los posibles impactos particularmente hacia finales de año y principios de 2027, cuando confluyan estas condiciones.
La comunicación agregó que el organismo continuará monitoreando la evolución del fenómeno y actualizará oportunamente la información técnica dirigida a las autoridades y a la ciudadanía en general.
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