En un comunicado con motivo de la pascua ortodoxa, que se celebrará mañana, el mandatario defendió “un nuevo comienzo lleno de esperanza”, marcado por la paz en Palestina y en el mundo.
Celebraremos esta querida ocasión religiosa, aferrándonos a la esperanza y a nuestros derechos legítimos, a pesar de las crecientes violaciones israelíes, que incluyen la expansión de los asentamientos, el terrorismo de los colonos, el robo, la confiscación de tierras y las restricciones económicas, afirmó.
También criticó el asedio contra Jerusalén, en especial a los lugares de culto musulmanes y cristianos.
Tales ataques y violaciones no lograrán cambiar el estatus histórico y legal de esos templos en Jerusalén, y no serán aceptados por el pueblo palestino ni por el mundo, subrayó.
Abbás demandó el cese de la agresión contra la Franja de Gaza y que Israel “ponga fin al sufrimiento del pueblo palestino”.
Asimismo, defendió la fase de recuperación y reconstrucción en el enclave costero, así como “la unificación de las dos partes de la patria herida”, en alusión a la Franja y Cisjordania.
El presidente llamó a las iglesias del mundo a respaldar los legítimos derechos de los palestinos, incluida la creación de un Estado soberano e independiente con capital en Jerusalén Este.
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