“No ha renunciado, lo tienen secuestrado”, señaló el alto diplomático en su cuenta de Telegram, al recordar que fue ese el grito unánime de un pueblo cuando, aquel 11 de abril, cuabdo Chávez fue secuestrado por militares traidores y la oligarquía golpista, que utilizaron los medios de comunicación como herramientas de desinformación.
Rememoró que ese mismo día se perpetró la masacre de Puente Llaguno, orquestada por líderes de la derecha, la cual dejó “una herida profunda en nuestra sociedad”.
El ministro del Exterior venezolano expresó que en tan solo 48 horas se presenció el desmantelamiento de los poderes públicos y de la democracia.
Sin embargo, resaltó, el pueblo “no se dejó amedrentar y llenó las calles adyacentes al palacio presidencial, exigiendo el regreso de su presidente”.
Gil manifestó que fue “esa fuerza popular, esa marea roja y esa convicción inquebrantable” lo que restauró la democracia y el proyecto bolivariano en Venezuela.
“Abril es un mes de victoria popular”, significó.
El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, anunció el pasado lunes en rueda de prensa que conmemorarán los días 11, 12 y 13 de abril, los sucesos en que el pueblo organizado, junto a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, restituyeron al poder al comandante Hugo Chávez.
En menos de lo que canta un gallo regresaron a nuestro Comandante Supremo a la presidencia de la República, aseveró.
El PSUV escribió este sábado en su cuenta de Telegram que el golpe de Estado contra el Gobierno presidido por Hugo Chávez, fue el “fruto del rechazo de las élites venezolanas y del imperialismo estadounidense” frente a los cambios jurídicos y políticos orientados a edificar una sociedad más justa por la Revolución bolivariana.
Señaló que las leyes habilitantes decretadas por el Comandante Supremo detonaron la oleada reaccionaria en un intento por evitar, principalmente, los cambios contenidos en la Ley de Hidrocarburos y en la Ley de Tierras, entre otras.
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