La decisión perpetúa el control colonial sobre un territorio estratégico en el Índico, donde opera una base militar clave para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Un portavoz del primer ministro Keir Starmer afirmó que la base en Diego García es “un objetivo estratégico clave para Reino Unido y Estados Unidos”, y que el acuerdo original buscaba garantizar su seguridad a largo plazo.
Seguimos creyendo que este acuerdo es la mejor manera de proteger el futuro de la base, pero siempre subrayamos que solo avanzaríamos con el respaldo de Estados Unidos, declaró el representante de Starmer, citado por Sky News.
Analistas consultados por el medio consideran que la pausa obedece a la presión del presidente Trump, quien calificó la cesión como “un acto de enorme estupidez”.
El proyecto de ley no figurará en el discurso del rey Carlos III ante el Parlamento en mayo, lo que confirma la paralización del proceso. Londres y Washington mantienen el control efectivo del archipiélago.
Chagos fue separado de Mauricio en 1965, tres años antes de la independencia mauriciana. El acuerdo de 2025, aún sin ratificar, preveía 99 años de arriendo a cambio de 135 millones de dólares anuales.
Expertos en derecho internacional subrayan que la decisión británica vulnera la descolonización pendiente en el Índico y sienta un precedente peligroso para otros territorios bajo administración extranjera. La población mauriciana espera aún justicia.
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