Sinner arrolló con una precisión quirúrgica, desnudando las grietas de un Zverev sin respuestas y convertido en sombra bajo la arcilla monegasca.
El italiano, segunda raqueta del mundo, cedió apenas cinco juegos en su victoria y encadena ya 21 triunfos consecutivos en torneos Masters 1000, una racha que lo empuja hacia el número uno virtual del circuito.
Zverev suma así una nueva derrota ante el transalpino, la octava consecutiva, en una rivalidad que evidencia su distancia con la élite más feroz del tenis actual.
A la espera de la final, el de San Cándido mira el horizonte del Principado, donde le aguarda el vencedor del duelo entre el español Carlos Alcaraz y el local Valentín Vacherot, con la ambición de coronar la tierra roja.
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