Mediante un comunicado, la cartera explicó que la víspera atendió el señalamiento recibido por el funcionamiento de un centro de esos de la municipalidad y otro privado, a cargo de la Asociación de Recolectores local.
En ambos –subrayó- existe disposición de desechos sin el debido manejo, por lo cual provoca la emisión de humo y metano por incendios, malos olores, proliferación de insectos y degradación del suelo. Además, acotó, hay ausencia de infraestructura adecuada, todo lo que genera riesgos de contaminación ambiental y de afecciones a la salud humana.
Ante esta situación, el MARN inició la gestión de sanciones administrativas. Instó a la municipalidad de Chimaltenango a desarrollar e implementar de forma inmediata, protocolos de emergencia en ambos para mitigar los incendios y el resto de impactos ambientales negativos.
Ello para proteger la salud pública, al reconocer que cada municipalidad es responsable de gestionar adecuadamente los desechos de su territorio. Aseguró que pone a disposición su equipo para asesorar a las municipalidades en el manejo ambientalmente adecuado de desechos sólidos.
A fines de noviembre pasado el ambientalista Sergio Izquierdo, director de Rescue The Planet, expresó su preocupación ante la crítica situación de los vertederos en Guatemala, mientras estimó que más del 90 por ciento no cumple con las normas ambientales mínimas.
Diferentes reportes advirtieron en 2025 sobre posible el cierre definitivo del vertedero de AMSA (Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán) tras haber agotado su capacidad operativa.
Organizaciones exponen la incertidumbre por el destino de las mil 800 toneladas de basura diarias de más de 30 municipios, a lo cual suman la problemática estructural del vertedero de la zona 3 capitalina.
Aunque desde febrero del año pasado entró en vigor la obligatoriedad de un Acuerdo para la separación de residuos en origen, la implementación enfrenta desafíos.
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