Este último acusó el sábado al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de «proteger a Irán “mientras masacraba a sus propios ciudadanos kurdos».
Israel no puede prescindir de un enemigo: siempre necesita elaborar una retórica y constatamos que no solo el gobierno de Netanyahu, sino también algunos miembros de la oposición (…), intentan designar a Türkiye como un nuevo enemigo», denunció Fidan.
Se trata de un fenómeno nuevo en Israel, nacido de una necesidad frente a la calle y que luego se convirtió en una estrategia de Estado, añadió el canciller durante una entrevista con la agencia estatal Anadolu.
El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Israel Katz, calificó el sábado a Türkiye de «tigre de papel” tras una serie de inculpaciones simbólicas anunciadas por el fiscal de Estambul por «crímenes contra la humanidad», «genocidio», «privación de libertad» y «saqueo», entre otros.
Las denuncias van dirigidas contra treinta y cinco altos cargos israelíes, incluidos Netanyahu, Katz y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, por el abordaje en alta mar de la «Flotilla de la libertad», que pretendía llevar ayuda al territorio palestino el verano pasado.
Burhanettin Duran, director de comunicación de la Presidencia turca, afirmó en un comunicado que Netanyahu es un «criminal buscado por órdenes de arresto» que «lleva a la región al caos y al conflicto como estrategia de supervivencia política».
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