Según la nota, el NK-3, con capacidad de empuje de 4,5 toneladas funcionará con combustible ecológico y contará con un sistema de control del vector de empuje, lo que permitirá modificar la trayectoria del cohete, para impulsar el lanzamiento de pequeños satélites.
El motor NK-3 estará destinado a la primera y segunda etapa del cohete ultraligero «Vorónezh». La primera etapa utilizará 12 motores, mientras que la segunda empleará uno solo.
La nueva unidad de propulsión, se construirá con algunos componentes basados en prototipos existentes, mientras que otros se desarrollarán desde cero. El uso de tecnologías modernas permitirá la fabricación rápida de piezas y unidades de ensamblaje con diversos diseños, lo que facilitará la realización de pruebas y, posteriormente, la selección del modelo más eficiente.
Los cohetes ultraligeros están diseñados para lanzar satélites comerciales a la órbita terrestre, con una carga útil de hasta 250 kilogramos.
En este sentido, según afirmó el subdirector de la Corporación Unificada de Motores, vinculada a la empresa estatal rusa Rostec, Mijaíl Remízov, el desarrollo ampliará el mercado de servicios especializados para el lanzamiento de pequeños satélites y contribuirá al avance de la industria espacial rusa, que aún no dispone de motores ni cohetes de esta clase.
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