Designado por el presidente Hugo Chávez al frente de la misión diplomática, el profesor universitario dialogó con Prensa Latina sobre la agresividad actual de Estados Unidos contra la isla, en un asedió similar al que impusieron los fascistas venezolanos y cubanos a la embajada caribeña los días 11, 12 y 13 de abril de 2002.
Entonces, por 36 horas, personal diplomático y sus familiares, entre ellos 11 niños, vivieron la agresividad de una turba que pretendió ingresar a la Misión Estatal y ante el coraje y resistencia de los hombres y mujeres allí, cortaron el agua, la electricidad e impidieron la entrada de alimentos, entre otras atrocidades.
Invitado al acto celebrado la víspera en la embajada cubana, en rechazo al asedio durante el intento de golpe de Estado contra Chávez, el politólogo destacó “que ambos pueblos, el venezolano y el cubano, estamos curtidos en siglos de lucha”.
Señaló que los poderosos imperialistas tienen las armas y con ello “la sangre, la muerte y el asesinato”.
Nosotros, los que somos de esta tierra grande de Nuestra América como decía el apóstol cubano José Martí, “tenemos la fuerza espiritual, de la razón y la verdad de los dos comandantes: Fidel Castro y Hugo Chávez, pero también del comandante Ernesto Che Guevara”, apuntó.
Emotivo cuando habla de Cuba, Ramírez aseguró que “no nos vamos a rendir nunca jamás” y sabremos resistir hasta en las peores condiciones y en las desventajas más grandes que puedan existir.
“Somos los defensores del Socialismo, de Simón Bolívar y José Martí, y hoy más que nunca, frente a este asedio internacional, no tengo la menor duda, que venceremos», resaltó.
El exdiputado y presidente del Grupo Parlamentario Venezuela-Cuba comentó que una vez escuchó decir al Comandante en Jefe Fidel Castro que “hay que hacerle una estatua al pueblo cubano”.
Bueno, yo creo que esa estatua ya está hecha en los corazones y la memoria de la humanidad porque cada acto de solidaridad “es un reconocimiento al pueblo de Cuba y cada acto solidario en el mundo es un reconocimiento al pueblo venezolano”, valoró.
Ramírez manifestó que no hay otro camino que no fuera el indicado por los comandantes: “el de vencer, el de Bolívar para triunfar y el de Martí de que Patria es Humanidad”.
El exministro de Educación Universitaria (2010-2011) aseguró que vamos a vencer al imperialismo en cualquier circunstancia y frente a cualesquiera vicisitudes porque “el socialismo es la fuerza de la justicia para los pueblos”.
Interrogado sobre su mensaje a la humanidad en el actual contexto mundial, el que fuera profesor en la Escuela de Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela, señaló que el mundo está dividido en dos grandes sectores: el de la muerte, la sangre, los asesinatos de niños y los bombardeos.
En Venezuela, opinó, “decimos que ese es el camino de Satanás”, mientras está el otro, “el del respeto, el de la unidad de los pueblos, que cada nación sea un voto y no se mida porque tenga más armas, sino por quien tenga más médicos y ciencia para la humanidad”.
También por los que tengan más proyectos de deportes y de las artes para los jóvenes, por quien fortalezca la calidad de vida de los abuelos y, sobre todo, “el que sienta que hoy la dignidad es la paz y la unidad de los pueblos del mundo en función de la justicia”, remarcó.
Eso, afirmó, hoy lo están representando los pueblos de Cuba y Venezuela: dignidad, paz, amor y mucha justicia.
El exembajador envió un mensaje al pueblo cubano en el cual declaró que “todos los días sigue siendo una enseñanza y un aprendizaje para mí”.
Refirió tener 64 años y desde que se hizo revolucionario a los 20 lo que ha recibido del pueblo cubano son las “buenas lecciones, aprendizajes, el amor a la patria, a la vida y a la unión de los pueblos de pueblos” de América Latina y el Caribe como lo forjaron los grandes líderes Simón Bolívar y José Martí.
Ramírez significó que el prócer Francisco de Miranda inició sus ideas republicanas en Cuba entre 1780-1783, donde dio sus primeros pasos, y por eso “el pueblo cubano siempre va a ser un libro abierto” o como dijo el Apóstol, “el pueblo cubano es un libro con letras de oro para el amor, la vida, la justicia y la lucha antiimperialista”.
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