«Hungría ha elegido y respetamos esta elección. Confiamos en continuar nuestros contactos muy pragmáticos cuando haya nuevo gobierno en Hungría», añadió el vocero a los periodistas.
Peskov rehusó hacer conjeturas sobre la futura política de Budapest. «Deberíamos armarnos de paciencia y ver lo que sucede. Nos interesa, repito, construir buenas relaciones con Hungría, al igual que con todos los países europeos», reafirmó.
Completado al 98,9 por ciento el escrutinio preliminar, el partido opositor Tisza (Respeto y Libertad), de Péter Magyar, logra 138 de los 199 escaños en la nueva Asamblea Nacional (parlamento unicameral) de Hungría, frente a los 55 escaños de Fidesz-Unión Cívica Húngara, del primer ministro, Victor Orbán que llegó al poder en 2010.
En comparación con el partido oficialista, Tisza había estado defendiendo una posición claramente pro europea y más favorable hacia Ucrania, pero el portavoz del Kremlin supuso que el resultado de las elecciones en Hungría no incidirá en la evolución de la crisis ucraniana.
«No creo que tenga algo que ver con las perspectivas de la evolución del conflicto ruso-ucraniano. Son procesos diferentes, probablemente, no veo ninguna relación aquí», acotó Peskov.
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