La premisa fundamental en la obra del artista es que en cada sitio coexisten diversos relatos que pugnan entre sí, destaca el curador de la muestra y director de la institución, Jorge Fernández.
A su juicio, la recepción de cualquier acontecimiento es polisémica y se resiste a una lectura unívoca.
La mirada del creador no se queda en el anclaje exótico, afirma, sino que pretende calar la piel de los lugares que observa con detenimiento para luego hacer su propia valoración.
Ochenta obras conforman Cautivado por momentos, entre retratos, paisajes y piezas que reflejan la arquitectura de diferentes regiones del mundo.
Según Jorge Fernández, cada instantánea intenta adentrarse en el alma de los que sueñan el arte como nuestra mayor esperanza de salvación.
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