Así lo detalla el informe “El espejismo tecnológico”, elaborado por la Fundación para el Desarrollo Económico y Social de Panamá (Fudespa) y Jóvenes Unidos por la Educación (JUxlaE), citado por el diario La Estrella de Panamá.
El documento, de 36 páginas, parte de una premisa y pregunta: “cientos de millones en laptops no mejoraron la educación y por qué Panamá está a punto de repetir el error”.
El análisis detalla que actualmente el Gobierno impulsa una licitación de hasta 273 millones de dólares para más de 500 mil laptops, lo que pudiera repetir los errores de dos décadas sin resultados ante este millonario gasto.
Según la pesquisa, en 2015, encontraron 26 mil laptops sin usar en depósitos, no hubo controles y robaron esos costosos equipos, mientras que los problemas estructurales persisten con más de mil escuelas sin electricidad o internet.
Estas laptops en el pasado se entregaron sin soporte técnico suficiente y con una inadecuada capacitación docente, agrega el reporte.
A pesar de esta inversión el país istmeño se mantiene en los últimos lugares de la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes, conocido por sus siglas como PISA, que evalúa competencias educativas en lectura, ciencias y matemáticas.
En esta prueba de 2018, solo el 19 por ciento alcanzó niveles mínimos en matemáticas, en comparación con el porcentaje promedio de 75 -80 por ciento que obtuvieron los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), por lo que Panamá está ”entre los peores del mundo”, cita el informe.
Y en la última prueba PISA, a la que se sometieron los estudiantes panameños, en 2022, examen que debe efectuarse cada tres años, apenas hubo una ligera mejora.
En la actual administración se propusieron adquirir 264 mil computadoras por 242 millones de dólares de manera directa a través de un convenio.
Esto fue sin aprobación del Consejo de Gabinete , un requisito legal para contratos mayores de tres millones de dólares.
A pesar del cambio a licitación pública, persisten los mismos problemas fundamentales de 2025, indica el informe: “solo 66 por ciento de las escuelas tiene internet y hay mil escuelas sin electricidad».
Además, no existe evidencia de la evaluación de programas históricos ni plan de capacitación efectivo para los docentes y se repite el mismo patrón de la “distribución masiva de hardware”, la omisión de una evaluación rigurosa planificada, y la falta de evidencia del programa anterior”, agrega el estudio.
En tanto, el documento contrasta con la experiencia internacional y los aprendizajes que puede considerar Panamá al respecto, como sucedió en Suecia, donde con el uso de la tecnología tampoco hubo efectos positivos en el aprendizaje, y el país decidió volver a los libros.
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