Las acciones de este miércoles se inscriben dentro la Jornada en Defensa de la Reforma Agraria, que se desarrolla del 13 al 17 de abril con motivo del aniversario 30 de la Masacre de Eldorado do Carajás, uno de los episodios más graves de violencia en el campo brasileño.
Según el movimiento, hasta hoy se realizaron movilizaciones en al menos 20 municipios de 13 estados y el Distrito Federal, con la participación de alrededor de 16 mil militantes, en acciones que incluyen ocupaciones de tierras improductivas, protestas frente a sedes del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) y marchas en distintas regiones.
Entre las principales actividades destacan ocupaciones simultáneas de sedes del Incra en estados como Maranhão, Paraíba, Piauí, Río de Janeiro y Alagoas, así como protestas y audiencias en Brasilia para exigir avances en políticas agrarias.
Unas 500 familias ocuparon este miércoles una hacienda improductiva en el estado de Ceará, mientras en Maranhão, más de 250 trabajadores rurales tomaron la sede regional del Incra en Imperatriz para denunciar la lentitud en la implementación de asentamientos.
En Bahía, una marcha de más de dos mil personas llegó a Salvador tras recorrer 120 kilómetros, mientras en São Paulo y Río de Janeiro se registraron ocupaciones de organismos públicos para presionar por la destinación de tierras.
Las acciones también incluyen protestas contra la privatización de recursos, como una manifestación en Sergipe contra la gestión del agua, y ocupaciones de latifundios en estados como Pernambuco y Tocantins.
En paralelo, dirigentes del MST participaron en Brasilia en reuniones con autoridades gubernamentales y en la Marcha de la Clase Trabajadora, para articular demandas vinculadas al acceso a la tierra y derechos sociales.
La jornada adquiere este año un carácter especial al cumplirse 30 años del asesinato de 21 campesinos sin tierra en Eldorado do Carajás, en el estado de Pará, durante una operación policial ocurrida el 17 de abril de 1996 contra una marcha que reclamaba reforma agraria.
De acuerdo con el MST, cerca de 145 mil familias continúan acampadas en Brasil, de las cuales unas 100 mil están organizadas en el movimiento, lo que evidencia la persistencia de la demanda por democratizar el acceso a la tierra.
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