«Según la información disponible, el 26 de marzo de 2026, los líderes de varios países europeos, ante el aumento de las bajas y el agravamiento de la falta de efectivos de Ucrania, decidieron intensificar la producción y el suministro de drones a Kiev para atacar el territorio de Rusia», señaló el ente castrense.
El ministerio subrayó además que los ciudadanos europeos «no solo deben comprender claramente las verdaderas causas de las amenazas a su seguridad, sino también conocer las direcciones y ubicaciones de las empresas ucranianas y conjuntas dedicadas a producir vehículos aéreos no tripulados y sus componentes para Ucrania en el territorio de sus propios países.
Entre ellos mencionó al Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Letonia, Lituania, los Países Bajos, Polonia, Finlandia, la República Checa, España, Italia, Israel y Türkiye.
Según el Ministerio de Defensa ruso, las acciones de los líderes europeos, al impulsar la producción de drones para Ucrania en sus territorios, «están arrastrando cada vez más rápidamente a esos países hacia una guerra con Moscú, en lugar de reforzar su propia seguridad».
Rusia considera esta decisión «un paso deliberado que conduce a una aguda escalada de la situación político-militar en todo el continente europeo y a la progresiva transformación de estos países en la retaguardia estratégica de Ucrania».
Además, advirtió que «la materialización de escenarios de atentados contra Rusia, anunciados por representantes del régimen de Kiev, mediante el uso de drones presuntamente ucranianos fabricados en Europa, podría acarrear consecuencias imprevisibles».
rc/gfa













