Según la información, los expertos crearon micropartículas biocompatibles para la administración de fármacos que tienen una acción más prolongada y son más seguras que los antibióticos tradicionales.
Igualmente se probaron nanopartículas fabricadas con un polímero biodegradable en células humanas, precisa la nota.
El compuesto desarrollado contiene un fragmento antipirílico, que proporciona una acción antiinflamatoria. Según los científicos, este nuevo descubrimiento podría sentar las bases para tratamientos contra infecciones bacterianas comunes.
La relevancia del proyecto radica en la creciente resistencia de las bacterias a los antibióticos tradicionales: la propagación de cepas multirresistentes ha concienciado cada vez más a los profesionales médicos sobre la necesidad de nuevos fármacos eficaces. Este es uno de los principales retos sanitarios del siglo XXI.
Obtuvimos micro y nanopartículas de forma esférica regular, con diámetros promedio de mil 350 a cinco mil 763 nm (para las micropartículas) y 553 a 745 nm (para las nanopartículas), manifestó el profesor de química y coautor del estudio, Serguéi Lipiakin.
El científico añadió que el ingrediente activo se incorporó al soporte polimérico mediante dos métodos: secado por aspersión y evaporación del disolvente de la emulsión.
Para ello se estudió cómo se distribuiría la sustancia dentro de las micro y nanopartículas (ya sea internamente o en la superficie), dado que la principal ventaja de un soporte bioplástico biodegradable es la liberación controlada y prolongada de los ingredientes activos que contiene, apuntó Lipiakin.
Una ventaja particular del nuevo fármaco, producido con nanopartículas y micropartículas biodegradables, podría ser su estructura química. Esto lo diferencia de la mayoría de los antibióticos disponibles actualmente.
Las bacterias evolucionan, como cualquier organismo. Debido al uso generalizado y, en ocasiones, descontrolado de antibióticos, han aprendido a destruir y expulsar estructuras conocidas, impidiendo que entren en sus células; este es el problema de la resistencia a los antibióticos.
Una nueva forma de fármaco les resulta desconocida, por lo que puede convertirse en una alternativa cuando un antibiótico tradicional no logra tratar una enfermedad o las complicaciones de una infección bacteriana.
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