Publicado por primera vez en 2006 y con una nueva presentación este viernes, el volumen reconstruye la represión ocurrida el 17 de abril de 1996 en el estado de Pará, cuando 21 trabajadores rurales sin tierra fueron asesinados por la Policía Militar.
A tres décadas del hecho y al decir de diferentes voces, la obra conserva plena vigencia como parte de los debates sobre reforma agraria y derechos sociales en el gigante sudamericano.
Su autor resaltó en declaraciones exclusivas a Prensa Latina Batista la importancia de realizar constantes llamados a la organización popular frente a esos asuntos.
Marcha Interrumpida muestra la necesidad de que estemos preparados, unidos, cohesionados y conscientes de que debemos enfrentar cada vez más al enemigo, a los grandes terratenientes, al fascismo y hasta al propio Estado, afirmó.
Subrayó que “la referencia a la lucha de los mártires de Eldorado del Carajás es un camino, una luz, un faro para no sufrir tantas derrotas más y seguir avanzando por todo el país, por la justicia social y la dignidad humana”.
La nueva presentación ocurrió en el capitalino Almacén del Campo y entre el público hubo personas de Venezuela, Bolivia y Cuba, incluida Idalmis Brooks, consejera de la Embajada del país caribeño.
Brooks destacó la importancia del libro como herramienta para comprender un capítulo crucial de la historia brasileña reciente y comentó que permite acercarse a la dimensión de la lucha campesina.
También ponderó el compromiso de Batista con las causas justas del mundo, y de manera especial exaltó su defensa de la Revolución Cubana como parte del movimiento de solidaridad hacia la mayor de las Antillas.
A juicio de participantes, el evento resultó un espacio de reflexión sobre los conflictos por la tierra en Brasil y la necesidad de enfrentar de forma organizada y unida las desigualdades estructurales.
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