En un comunicado oficial, la misión precisó que el incidente ocurrió cuando una de sus patrullas realizaba labores de desactivación de explosivos en una carretera de la aldea de Ghandourieh, con el objetivo de restablecer el contacto con posiciones aisladas.
De acuerdo con la nota, el equipo fue atacado con armas ligeras por “actores no estatales”, en un hecho que la organización calificó de deliberado contra cascos azules que cumplían sus funciones.
La fuerza de paz subrayó que las tareas de desminado resultan esenciales en su área de operaciones, especialmente tras las recientes hostilidades registradas en la zona. Asimismo, informó del inicio de una investigación para esclarecer las circunstancias del suceso y determinar responsabilidades.
La UNIFIL instó al gobierno libanés a llevar a cabo una investigación rápida y exhaustiva para identificar a los responsables y garantizar que rindan cuentas ante la justicia.
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