La trama sigue a Juan Salazar, emigrado asturiano, y Tomás Larrinaga, celador de la policía, en la investigación del asesinato de una prostituta canaria, un caso que revela vínculos con el poder económico y financiero de la época.
El autor explicó que se inspiró en el libro La policía de La Habana, de Eduardo Varela, y el resultado es una narración que describe orgánicamente personajes y contextos históricos mediante una investigación minuciosa de la sociedad habanera decimonónica, detalló el ICL en redes sociales.
La cita contó con la presencia de la directora de la editorial Letras Cubanas, Yanelis González Leyva, catálogo al que pertenece la novela, y el Doctor en Ciencias Históricas, Félix Julio Alfonso.
Asistieron también el narrador y ensayista, Jorge Ángel Hernández, quien, junto al resto de los invitados, dialogó sobre el valor histórico y literario de la obra.
Félix Julio destacó el homenaje a los agentes del orden al estilo de Sherlock Holmes, mientras Hernández subrayó que lo esencial es la representación de la vida citadina y los cambios sociales, políticos y económicos en Cuba y España, precisó el ICL.
Entre el público asistente figuraron el presidente del Instituto Cubano del Libro, Juan Rodríguez; los vicepresidentes de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Yuris Nórido y Lesbia Vent Dumois.
El encuentro concluyó con un reconocimiento al autor, quien hoy celebra además su cumpleaños.
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