Presentaron magnitudes que oscilan entre 0.8 y 4.4 en la escala de Richter, con epicentros principalmente en el océano Pacífico, así como en áreas de este territorio centroamericano y regiones cercanas como El Salvador, detalló la entidad.
Uno de los mayores alcanzó los 4,4 y se originó en el Pacífico, mientras que otro evento relevante de 3.9 se detectó en el departamento de Quiché, amplió.
Aunque sin que reflejara daños, la Conred recomendó tener presente el plan familiar de respuesta, lista la mochila de las 72 horas, colocarse al lado de columnas, alejarse de ventanas, anaqueles y escaleras.
Datos oficiales dan cuenta que desde el inicio de 2026 hasta mediados del presente mes suman más de dos mil 200 eventos sísmicos, de ellos 45 clasificados como perceptibles.
El 12 de mayo de 2024, uno con magnitud 6,7 (el más grande de ese periodo anual) y epicentro en el Pacífico, atrajo sobremanera la atención tras su sacudida a varios departamentos.
Aún se producen acciones de respuesta a partir de la impactante secuencia de temblores, que afectaron desde inicios de julio del año pasado principalmente a Santa María de Jesús, departamento de Sacatepéquez, a solo 50 kilómetros de esta capital.
El 24 de febrero último las autoridades del país activaron alerta roja nacional por el simulacro de un sismo de 6,4 en la escala de Richter con epicentro en el departamento El Progreso y otro de 7,5 en Izabal.
El Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, comprende Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala.
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