La demolición esta mañana de la escuela básica Al-Malih, así como la ocupación de su antiguo edificio y el izado de la bandera israelí, constituyen un nuevo crimen contra el derecho de los alumnos a un acceso seguro a la educación, denunció la cartera en un comunicado.
Alertó que tales acciones se dan en el contexto de los crecientes desafíos que enfrenta el sector educativo en las zonas amenazadas, en especial en el norte del Valle del Jordán.
Perjudicar a las instituciones del sector y a su infraestructura asociada es contrario a los principios y leyes internacionales que garantizan la protección del derecho a la educación, subrayó.
Por lo tanto, llamó a la comunidad internacional a “preservar este derecho y garantizar un entorno educativo seguro y estable para los estudiantes”.
Según el texto, la escuela demolida acogía a unos 70 alumnos desde preescolar hasta cuarto grado.
lam/rob













