En declaraciones a la agencia de noticias Safa, el especialista en temas de Jerusalén señaló que las fuerzas de seguridad de ese país aumentaron las órdenes a ciudadanos palestinos, en especial en el barrio de Silwan.
Las autoridades israelíes y su policía intensificaron su política de demolición forzosa y presión sobre los habitantes de Jerusalén para obligarlos a demoler sus casas con sus propias manos, insistió.
Al respecto, señaló que solo en 2025 esa estrategia creció 300 por ciento, en medio del creciente sufrimiento económico de la población.
Desde principios de este año, el municipio israelí obligó a más de 40 habitantes de Jerusalén a demoler sus casas con sus propias manos, y se espera que la cifra aumente a más de 100 viviendas para finales de 2026, subrayó.
Abu Diab afirmó que la ocupación utiliza la política de “autodestrucción” como una herramienta sistemática para quebrar la voluntad y la firmeza de la población, humillarlos y agotarlos tanto física como psicológicamente.
El objetivo es desplazar a los palestinos de la urbe como preparación para vaciarla por completo de sus habitantes originales con el fin de reemplazarlos por colonos judíos, estimó.
El medio noticioso citó también a Omar Abu Rajab, quien fue obligado de demoler su casa en Jerusalén.
“Me vi obligado a demoler mi casa para evitar pagar los costes de demolición del municipio, en caso de que su maquinaria llevara a cabo la demolición, a pesar del dolor y la angustia interior que esto conlleva”, denunció.
Puedes imaginarte cómo una persona destruye su hogar y el fruto del trabajo de toda una vida con sus propias manos, lamentó.
Según la Oficina Central Palestina de Estadísticas, el número de colonos judíos superó los 770 mil en la Ribera Occidental, de los cuales 336 mil viven en la zona ocupada de Jerusalén Este.
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