La Agencia Nacional de Noticias libanesa informó que la localidad de Houla fue blanco de intensos disparos de artillería, mientras que también se registraron bombardeos en su barrio Deir y en la localidad de Tayr Harfa.
Asimismo, fueron reportados sobrevuelos a baja altitud de drones israelíes sobre la ciudad de Tiro, en paralelo con el lanzamiento de proyectiles hacia las afueras de Quoniné desde Beit Yahoun, en el distrito de Bint Jbeil.
De acuerdo con la fuente, las fuerzas israelíes continuaron la demolición de viviendas y la destrucción de infraestructuras en aldeas fronterizas como Beit Leef, Shamaa, Al-Bayada y Naqoura, donde además colocaron cargas explosivas en zonas residenciales antes de detonarlas.
En el poblado de Bint Jbeil, varios edificios fueron volados en el barrio Al-Maslakh, mientras operaciones similares se desarrollaron en otras áreas bajo control militar.
También quedó completamente destruido el edificio de la Escuela Vocacional Oficial en Khiam, tras ser minado y detonado durante la noche, según los reportes.
Paralelamente, el ejército israelí reiteró advertencias a la población civil para que no se desplace hacia el sur ni regrese a las localidades cercanas a la frontera, en particular en áreas próximas al río Litani y Wadi Salouqi.
Desde el día 2 de marzo último, la ofensiva israelí contra el Líbano ha dejado dos mil 454 muertos, siete mil 658 heridos y más de un millón de desplazados, según cifras oficiales.
El alto el fuego temporal, anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, entró en vigor el viernes tras contactos con su homólogo libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
No obstante, las autoridades israelíes han reiterado su intención de mantener el control sobre zonas ocupadas en el sur libanés, donde han establecido una denominada “línea amarilla”, una franja de seguridad que se extiende varios kilómetros dentro del territorio del Líbano a lo largo de la frontera.
oda/fm













