La comunidad internacional, en especial el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, debe brindar protección al pueblo palestino y exigir responsabilidades a los dirigentes israelíes por las violaciones cometidas, afirmó el funcionario en una declaración.
Al-Yamahi subrayó que el silencio internacional ante estos crímenes proporciona una cobertura injustificada para su continuación y alienta al gobierno de Benjamin Netanyahu a persistir en sus políticas agresivas.
El dirigente árabe condenó los asaltos a la mezquita de Al-Aqsa, en la zona ocupada de Jerusalén Este, por grupos de colonos extremistas, bajo la protección de la Policía y del Ejército israelíes.
Al respecto, consideró que esas acciones representan una “flagrante violación de todas las leyes y convenciones internacionales, y una provocación descarada a los sentimientos de la nación árabe e islámica”.
El presidente del Parlamentó Árabe advirtió que esa política tiene como objetivo establecer una nueva realidad por la fuerza en esa ciudad.
Reiteramos nuestro rechazo categórico a cualquier intento de socavar el statu quo histórico y legal de Jerusalén y sus lugares religiosos, tanto islámicos como cristianos, apuntó.
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