Por Fausto Triana
En un año de Copa Mundial de Fútbol, pronto las penas quedarán en el olvido, pero las miradas de aficionados y expertos son inquisidoras respecto a la “casa blanca” y la próxima temporada en LaLiga.
Anoche el Estadio Santiago Bernabéu estaba semivacío y con hinchas no habituales. Aun así, no faltaron pitidos a jugadores como Eduardo Camavinga (villano en la eliminación en Champions) y Vinicius Junior, culpable principal de la salida de Xabi Alonso como entrenador del equipo.
Su sustituto, Alvaro Arbeloa, contuvo la hemorragia de la irregularidad de forma fugaz, aunque en los momentos cruciales falló: fuera de la Copa del Rey; un adiós definitivo a LaLiga, y sacudido por el Bayern de Munich en semifinales de la Champions.
Según trascendidos de prensa, el presidente del club, Florentino Pérez, tuvo una dura reunión con el conjunto apenas terminar el partido con los bávaros. Salvo Arda Guler, exceptuado, todos los demás tuvieron que escuchar las palabras de enfado del mandamás.
Guler, precisamente, fue el único ovacionado ayer en el Bernabéu al ser sustituido. Hasta el propio Kylian Mbappé fue silbado, levemente, y Jude Bellingham, sin ocultar su molestia con Arbeloa por su remplazo, también recibió pitidos.
Hay una terna de candidatos, deslizados por supuestas fuentes bien informadas, de entrenadores para sustituir a Arbeloa. Desde el preferido, el alemán Jurgen Kloop, pasando por el argentino Mauricio Pochettino, el francés Didier Deschamps, el portugués José Mourinho y el español Unai Emery.
De jugadores, los hinchas ya no quieren a Vinicius, tampoco ven con buenos ojos a otro brasileño, Rodrygo Goes, y al argentino Franco Mastantuono y al francés Camavinga.
Mientras, el Barcelona marcha viento en popa, si bien todavía compungido por la eliminación en Champions a manos del Atlético Madrid. El preparador germano Hansi Flick, es del gusto de todos, y el potencial de su plantilla es esperanzador.
Con Lamine Yamal en pleno crecimiento, y que cumplirá en junio apenas 19 años, confía asimismo en otros jóvenes como Fermín, Marc Bernal, Cubarsí, el consolidado Pedri González, junto con Raphinha, Ferrán y Olmo.
Si bien matemáticamente LaLiga sigue en disputa, es un recurso de trámite. De hecho, el Clásico del 10 de mayo en el Camp Nou muy probablemente no representará nada.
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