La destitución del máximo funcionario civil de la Marina tomó a muchos por sorpresa, pero emite señales sobre una creciente ola de oficiales que han abandonado sus cargos abruptamente o fueron destituidos bajo la actual administración de Donald Trump.
«Phelan no comprendía que él no era el jefe. Su trabajo consiste en acatar las órdenes recibidas, no en seguir las órdenes que él cree que deberían darse», declaró a Axios una fuente no identificada, pero familiarizada con el tema.
El portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, anunció la víspera en una publicación en X que Phelan «abandonaba la administración con efecto inmediato» y no ofreció ninguna otra explicación al respecto.
Se especula que Phelan y Trump mantienen una buena relación, y que Hegseth consideraba que el ahora exjefe de la Marina había eludido en exceso la cadena de mando al mantener una línea directa de comunicación con el ocupante del Despacho Oval, cuyo club Mar-a-Lago se encuentra muy cerca de su mansión en Florida.
La remoción ocurrió en medio del irresuelto conflicto de Estados Unidos con Irán y apenas unas semanas después de que Hegseth destituyera al jefe del Estado Mayor del Ejército el general Randy George, junto con otros dos líderes militares.
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