En una carrera colosal que reescribió los anales sagrados del fondo, el etíope Yomif Kejelcha cruzó segundo con 1:59:41 y el ugandés Jacob Kiplimo tercero en 2:00:28, aniquilando por triplicado el récord previo del malogrado keniano Kelvin Kiptum de 2:00:35 en Chicago 2023.
Sawe, titán invicto tras sus trofeos en Londres 2025, Berlín y Valencia, desató tras el medio maratón un ataque titánico que pulverizó al pelotón en un asfalto londinense bendecido por brisas suaves y un público en éxtasis, evocando las gestas homéricas de Kipchoge.
En la prueba femenina exclusiva, la etíope Tigst Assefa, subcampeona olímpica, reafirmó su dominio legendario rebajando su récord mundial «solo mujeres» a 2:15:41, dejando atrás a las keniatas Hellen Obiri (2:15:53) y Joyciline Jepkosgei (2:15:55) en un sprint final de pura épica africana.
Londres, cuna de proezas imposibles, vio nacer hoy una nueva era dorada del maratón, donde mortales kenianos y etíopes transmutan en dioses del asfalto, grabando su saga en el Olimpo del deporte universal.
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