Durante el Foro Ilmuwan Malaysia Madani, el mandatario alertó sobre los elevados costos fiscales de los subsidios a combustibles y diésel.
Al mismo tiempo, afirmó que los desafíos económicos mundiales requieren que el país anticipe riesgos y ajuste sus políticas.
El jefe de Estado señaló que los subsidios al combustible, que superan los siete mil millones de ringgit, equivalente a mil 769 millones de dólares estadounidenses, son sostenibles a corto plazo, pero plantean dudas a mediano y largo plazo.
Anwar destacó que el suministro de gasolina se mantiene estable gracias a la producción nacional, aunque advirtió que el diésel representa un reto mayor y descartó exportaciones por necesidades internas.
Según declaró, las colaboraciones prácticas a menor escala entre grupos de países musulmanes -como Malasia, Turquía, Indonesia y Pakistán-, podrían servir de punto de partida para fortalecer la resiliencia económica e institucional.
El dignatario subrayó que la gestión económica es eje central de su gobierno y llamó al mundo musulmán a reforzar la cooperación y explorar reformas financieras internacionales.
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