Sinner dibujó su victoria con trazos de autoridad en la arcilla de la Caja Mágica, donde su tenis, afilado y preciso, volvió a imponer jerarquía incluso cuando el partido amagó con torcerse.
El natural de San Cándido gobernó con claridad el primer set gracias a su derecha punzante y un servicio que funcionó como ancla, pero en la segunda manga debió resistir la reacción de un Norrie más incisivo que rozó el equilibrio.
Cuando el duelo parecía deslizarse hacia el tie-break, el líder del ranking aceleró con frialdad, quebró en el momento exacto y selló el partido en una hora y 26 minutos con la contundencia de quien conoce su destino.
Ni siquiera una aparente molestia física logró desviar el rumbo del italiano, que mantuvo el control emocional y competitivo para cerrar un triunfo sin fisuras en los instantes decisivos.
En cuartos de final, Sinner enfrentará al ganador del cruce entre el checo Vit Kopriva y el español Rafael Jódar, en un torneo donde su figura crece partido a partido como sombra alargada sobre la tierra madrileña.
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