De acuerdo con el diario Haravgi, de esta manera la CE busca equilibrar la preparación ante eventuales crisis con la estabilidad del sector turístico, consciente del impacto que generaría el miedo entre los pasajeros.
El comisario europeo de Transporte y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, inauguró en Chipre una reunión informal de ministros del sector.
Debemos prepararnos para el peor escenario, pero sin difundir declaraciones excesivamente alarmistas que provoquen expectativas negativas o incluso pánico entre los pasajeros, declaró el funcionario.
Según Tzitzikostas, los pasajeros y turistas de terceros países no se sienten lo suficientemente seguros para reservar billetes y la crisis del transporte aéreo llegará antes de lo que se espera.
El comisario aseguró que, por ahora, la CE “no ve señales de déficit de combustible de aviación en Europa”. No obstante, el organismo prepara recomendaciones sobre cómo deben actuar las aerolíneas ante una posible escasez y planea monitorear la situación semanalmente.
A mediados de abril, el director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, afirmó que en Europa quedaban reservas de queroseno para seis semanas.
El analista en logística aeronáutica Javier Mendoza explicó al medio que “la alerta de Birol no es menor, pero la CE prefiere gestionar la información con cautela para evitar un efecto dominó en las reservas y los precios de los vuelos”.
Hasta el momento, no se han difundido evaluaciones más precisas de las existencias en la Unión Europea, a pesar de que ya se han registrado cancelaciones de vuelos vinculadas al encarecimiento del carburante.
La Comisión intenta así evitar un cóctel explosivo entre desabastecimiento real y profecías autocumplidas.
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