Por Fausto Triana
Como era previsible, a diferencia de la vibrante semifinal ganada por el París Saint Germain 5-4 ante el Bayern de Munich, los otros dos candidatos a disputar la Orejona del fútbol en Budapest, el 30 de mayo, fueron fieles a sus estilos más conservadores.
Tampoco fue un mal encuentro, tal vez los colchoneros generaron en los primeros 20 minutos del complementario más oportunidades de gol, pero lo cierto es que las anotaciones llegaron por penales. El primero a los 44 minutos del sueco Viktor Gyokeres, tras recibir una falta en el área y poner arriba a los “gunners”.
Sin embargo, no tardó en darse el empate 1-1, por una mano en el área del defensor Ben White. Fue el argentino Julián Alvarez el encargado de lograr la igualada a los 56 minutos.
Las dos penas máximas discutibles, aunque con las normas del balompié actual, encajan en los perfiles establecidos. Algunos expertos opinaron, empero, que la mano de White cayéndose en el área fue excesiva.
Visto en perspectiva, las tablas fueron un buen negocio para el conjunto inglés que dirige el español Mikel Arteta. En especial, con una notable actuación del guardameta David Raya y un tercer penal probable favorable a los visitantes.
Aunque el Arsenal tendrá que ir por la victoria en el Emirates Stadium el próximo martes, con la ventaja de su público y la esperanza de mayor puntería en los tiros a puerta.
Porque los 25 minutos finales, más un largo descuento de siete, fue prácticamente un monólogo del Arsenal que hilvanó los mejores ataques y estuvo a punto de marcar con un disparo muy centrado del defensa recién ingresado Cristian Mosquera, a los 89.
Ovaciones para el francés Antoine Griezmann, quien se despidió de su afición en Champions. Terminará su contrato con los rojiblancos y partirá hacia la MLS estadounidense en el verano. A sus 35 años, fue elegido el mejor jugador del partido contra los “gunners”.
“Es verdad que tuve tres ocasiones, una pena que no pude tocar la red. A la vuelta seguro que entran. Hemos hecho muy buen trabajo y sobre todo en la segunda parte», declaró el “Principito”.
«Queremos llegar a la final. Me he preparado mucho para este partido y para el de Londres y ojalá podamos llegar a la final», añadió.
Por su parte, Koke Resurrección, el capitán del Atleti, comentó que su equipo tuvo ocasiones para ganar, “pero se resolverá en la vuelta. Defienden muy bien y tienen gente muy rápida arriba».
A primera vista, ninguno de los dos parece con posibilidades de derrota en la gran final al PSG o al Bayern Munich, pero en fútbol, cualquier cosa es posible.
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