Francia debe hacer todo lo posible para que no retornen las hostilidades, dijo a la cadena BFM TV el alto funcionario, quien culminó este viernes una visita a Emiratos Árabes Unidos.
Barrot reiteró desde Abu Dabi que su país no aprobó la guerra ni participó en la misma, enfrentamiento que estalló el 28 de febrero con la agresión de Estados Unidos e Israel a Irán, que en represalia atacó a aliados de Washington en la región y cerró el estrecho de Ormuz, vía por donde pasaba a diario antes de la crisis un 21 por ciento de la producción mundial de petróleo.
Los peligros de una escalada son extremadamente altos, con consecuencias mayores para la economía mundial y la vida cotidiana de los franceses, abundó.
El precio del petróleo en sus valores más altos en los últimos años, la inestabilidad del mercado y de las bolsas, los temores de los inversores, la inflación y la amenaza al sector alimentario destacan entre los impactos del conflicto, el cual pasa por un frágil alto el fuego.
Ormuz es escenario de un doble bloqueo, ya que la Marina estadounidense mantiene su cerco sobre puertos iraníes en ese estratégico paso, medida que Teherán considera una prolongación de las hostilidades.
En medio de nuevas amenazas de Washington e Israel, Irán afirma que su respuesta será más contundente, con reportes de que esta mañana las defensas antiaéreas del país persa actuaron contra drones antes de volver a la normalidad.
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