Los agresores gritaron consignas anticomunistas, en el mismo tono de los integrantes del grupo neofascista “La Resistencia”, que suelen apoyar al candidato de derecha extrema Rafael Aliaga, quien es superado por Sánchez por estrecho margen en el escrutinio.
En una conferencia con la prensa extranjera, Sánchez dijo que el ataque dejó una militante herida por una piedra lanzada por los atacantes y dijo que su organización seguirá vigilando el proceso final del conteo de votos, si caer en provocaciones.
Sánchez se refirió también a sus posibilidades de llegar a la segunda vuelta y descartó rendirse ya en esa instancia en la que lo aguarda la neoliberal Keiko Fujimori, quien en la primera vuelta, el 12 de abril, se impuso como primera minoría, con un 17 por ciento de los votos.
Sobre sus aprestos para la segunda vuelta, dijo que: “No vamos a promover acuerdos, por debajo de la mesa, sino en función a los problemas públicos que aquejan al país”.
Agregó que la lucha por la defensa del voto también tiene que ver con la defensa de la igualdad, porque está en juego es el discurso político de sus adversarios que discrimina a la mayoría provinciana rural del país, lucha en la cual confluyen otras fuerzas.
Sobre las dificultades que plantea la mayoría derechista del nuevo Parlamento para su propuesta de un cambio constitucional, dijo que mantiene el objetivo y que, en todo caso, plantea “ajustes constitucionales en el contexto de un gran pacto social”.
El postulante presidencial adelantó la convicción de poder construir un frente democrático no solo para el balotaje, sino también para defender el resultado electoral, y para llevar adelante reformas sociales y políticas.
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