Implacable desde la lomita del Estadio Hanshin Koshien, Martínez retiró en fila a los tres bateadores que enfrentó, dos de ellos por la vía del ponche, y bajó el telón sin sobresaltos para asegurar la victoria de su equipo, que ahora se colocó a juego y medio de la cima, ocupada por sus víctimas.
El diestro pinareño se afianza como uno de los cerradores más confiables del circuito y marcha segundo en juegos salvados de la Liga Central, solo por detrás del colombiano José Quijada (10), de las Golondrinas de Yakult.
En la actual campaña ha trabajado nueve entradas y un tercio con diez ponches propinados, sin conceder boletos y con tres carreras limpias permitidas, cifras que dibujan su dominio en el tramo final de los partidos.
A lo largo de nueve temporadas en el béisbol japonés, siete de ellas con los Dragones de Chunichi, Martínez acumula 221 salvamentos y un historial de liderazgo que incluye coronas en 2022 (39), 2024 (43) y la pasada campaña (46).
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