En declaraciones a la radio local HRN, Santos acusó a la administración de Asfura, del derechista Partido Nacional, de impulsar un modelo orientado a favorecer al sector privado en detrimento de la salud pública.
“Se ha declarado una emergencia sanitaria, pero en la práctica lo que vemos es una transferencia de recursos hacia hospitales privados mediante cirugías y servicios tercerizados. Esto representa una oportunidad de negocio, no una solución integral para el sistema público”, sostuvo.
El titular del CMH aludió a la emergencia en la sanidad decretada en febrero pasado por el oficialista PN con la anuencia del también conservador Partido Liberal, tras su aprobación en el Parlamento, dominado por ambas formaciones.
Aseguró que mientras se fortalecen servicios privados, la red hospitalaria estatal permanece abandonada, con centros de salud deteriorados, falta de insumos y escasa inversión en infraestructura.
Santos ironizó que el mandatario hondureño ha sido un buen empresario, muy listo para hacer negocios y dinero en el sector privado, enfatizó.
“Lo que se ha hecho con esta ley es una privatización. Lo que existe ahora es una oportunidad de negocio para el sector privado, donde se revitalizan los hospitales privados, pero se abandonan los públicos”, remarcó.
El dirigente gremial explicó que Honduras enfrenta un déficit crítico de facultativos, al señalar que el país apenas cuenta con 0,7 médicos por cada mil habitantes, cuando lo recomendable es al menos 2,3.
“Necesitamos alrededor de 23 mil médicos, pero solo hay unos cinco mil en servicio, lo que deja una brecha de 18 mil profesionales”, detalló.
Además, cuestionó el pobre aumento de aproximadamente dos mil millones de lempiras (75 millones de dólares) al presupuesto de salud para 2026, y aseveró que es insuficiente frente a las necesidades reales del sistema.
Según el CMH, esta nación centroamericana debería destinar al menos el seis por ciento del Producto Interno Bruto al sector, lo que equivaldría a entre 56 mil y 58 mil millones de lempiras (unos dos mil 180 millones de dólares).
“Existe un desfase presupuestario superior a los 20 mil millones de lempiras (751,8 millones de dólares) que se ha mantenido durante décadas. Cada año se incrementa una cantidad mínima que no resuelve el problema estructural”, señaló.
Santos hizo un llamado a priorizar el fortalecimiento del sistema sanitario estatal mediante la contratación de personal, inversión en infraestructura y atención primaria. “La salud no puede verse como un negocio, sino como un pilar del desarrollo humano”, concluyó.
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