Desde Argentina, entre otros autores, llegó Patricio Pron, ganador del Premio Alfaguara 2019 por Mañana tendremos otros nombres, una novela que aborda las relaciones sentimentales del animal humano desde una óptica sociológica apuntalada en la ternura.
Su obra, que transita entre la novela, el cuento y el ensayo, explora con agudeza temas como la memoria histórica, la identidad y las transformaciones de las relaciones humanas en la modernidad.
Por su parte, la mexicana Dahlia de la Cerda, una de las voces más disruptivas del feminismo interseccional, participó en varios conversatorios donde expuso su visión de la literatura marcada por la crítica social.
A través de obras como Perras de reserva y Desde los zulos, la activista y filósofa denuncia el racismo, el clasismo y la transfobia.
La literatura infantil de Chile irrumpió en Filbo gracias al trabajo de Loreto Salinas, autora e ilustradora cuya obra se centra en la divulgación de la naturaleza a través de una propuesta visual que combina arte y conocimiento científico para acercar la biodiversidad a lectores de todas las edades.
Con títulos como Animales americanos y Jardín de Chile, es conocida por su interés enfocado en la flora y fauna del continente.
Venezuela brilló con las propuestas literarias de Luis Britto.
Además de la colección de microrrelatos caracterizada por la ironía y el humor mordaz recogidos en su libro Anda Nada, con una nueva edición realizada por Monte Ávila Editores Latinoamericana (2025), el escritor presentó su compilación teatral Dramas de la Patria, que incluye doce de sus diecisiete obras teatrales llevadas a escena.
En Filbo no faltó el arte del gigante sudamericano gracias a la presencia de la escritora Micheliny Verunschk.
La autora es considerada una de las voces más potentes de la literatura brasileña contemporánea, caracterizada por entrelazar la historia, la memoria y el pensamiento decolonial.
Los críticos alaban su estilo, que fusiona una lírica profunda con una narrativa que cuestiona las estructuras del colonialismo y la violencia histórica.
Bajo el eje ‘Escucharnos es leernos’, Filbo puso a disposición de los lectores una programación de más de dos mil 300 actividades culturales y profesionales.
En esta ocasión participaron 570 expositores y 500 invitados internacionales de 28 países.
mem/ifs













