Según la comunicación, los médicos del Instituto Clínico Regional de Investigación Vladimirsky de la capital rusa salvaron la vida del hombre, la practicarle una operación para extraerle el cuerpo extraño que le había atravesado la fisura orbitaria inferior, el seno maxilar y se alojó en el seno esfenoidal.
El oftalmólogo Alexander Bogatiriov explicó que el principal problema era que el clavo había penetrado muy profundamente y se encontraba cerca de importantes plexos vasculares. Un daño a estos plexos podría haber sido fatal. Por lo tanto, era crucial proceder con extrema precaución.
Para ello, los médicos realizaron una consulta con oftalmólogos, otorrinolaringólogos y neurocirujanos. Tras definir el abordaje quirúrgico, los oftalmólogos extrajeron el cuerpo extraño y suturaron la laceración de la esclerótica, la membrana que recubre el globo ocular.
Gracias a ello, los especialistas lograron preservar tanto la vida como la visión del paciente.
rc/gfa













