Acorde con un comunicado de la Cancillería y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), las decisiones son resultado del diálogo sostenido con el Departamento de Transporte del país norteño (DOT).
Según lo divulgado, se conformará un grupo de trabajo bilateral compuesto por miembros de las dos instituciones que vigilará y dará seguimiento técnico a la implementación de estos compromisos y, posteriormente, evaluará las medidas regulatorias vigentes en Estados Unidos.
El equipo podrá integrar aportaciones de la industria con el propósito de considerar las perspectivas de los actores involucrados, incluyendo a las aerolíneas mexicanas y estadounidenses que han manifestado su interés por continuar consolidando sus operaciones de carga en el AIFA.
De acuerdo con el comunicado, México reafirmó su compromiso con un mercado aéreo bilateral competitivo, en el que las condiciones de operación favorezcan el libre flujo de personas y mercancías, dentro de un marco regulatorio claro, consistente y basado en mejores prácticas internacionales.
En el documento firmado, se reconoce el impulso del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) dentro de la oferta de la Zona Metropolitana del Valle de México y se convino avanzar en la inclusión de dicha terminal en el Acuerdo de Transporte Aéreo de 2015.
Además, habrá un diálogo continuo sobre el futuro del transporte aéreo entre el AIFA y Estados Unidos.
Sobre la carga aérea, se establecieron condiciones para garantizar acceso equitativo y transparente a la infraestructura del capitalino aeropuerto Benito Juárez y del AIFA, ampliando opciones operativas y fortaleciendo la conectividad logística entre ambos países, en beneficio de las dos terminales.
rgh/las













