El Economista, medio europeo de referencia, explica algunos pormenores sobre el asunto.
Señalan que la idea de que el estrecho de Ormuz reabra con un peaje impuesto por los iraníes parece que ya está calando entre los discursos de las negociaciones. Incluso se asume que finalmente se va a aplicar, pero eso perjudicaría gravemente a los estados del Golfo Pérsico.
Estos países tendrían que asumir, según los expertos consultados por El Economista, del 80 al 85 por ciento del coste de esta tarifa para que su petróleo vuelva a ser rentable en el mercado y que el precio del paso no se traslade al valor final.
El portavoz de la Unión de Exportadores de Petróleo, Gas y Productos Petroquímicos de Irán, Hamid Hosseini, explicó que su país impondría una tasa al paso de un dólar por cada barril de brent que transporte el navío y los buques vacíos estarían exentos de pagar la tasa.
El concepto de este impuesto sería una garantía de seguridad a la hora de cruzar. El propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que estaría dispuesto a una operación conjunta entre Estados Unidos e Irán destinada a garantizar la seguridad del estrecho.
Esto da a entender que Washington podría hasta beneficiarse, en parte, del cobro del peaje, ya que la garantía de seguridad sería proporcionada tanto por la Armada estadounidense como por la del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Tanto los expertos consultados como distintos informes elaborados por los think tanks coinciden en que los más perjudicados en esta posible empresa serían los estados del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar).
Mientras, el resto del mundo se vería muy beneficiado de esta apertura, por la relevancia petrolera de ese paso marítimo.
El director de Riesgo País de Cesce, Ricardo Santamaría, explica que El peaje de Ormuz tendría un lógico impacto económico que sufrirían especialmente los países cuyo tráfico comercial depende esencialmente del estrecho.
Este es el caso de Baréin, Kuwait, Irak y Qatar, serán los más afectados, ya que su salida al mundo pasa casi obligatoriamente por el estrecho.
mem/rfc













