La ministra de Estado de Finanzas etíope, Semereta Sewasew, al intervenir en Segundo Foro Africano sobre Finanzas Soberanas previsto aquí del 6 al 8 de mayo, expresó que las economías africanas enfrentan mayores presiones fiscales impulsadas por los shocks globales, el aumento de los costos de endeudamiento y el endurecimiento de las condiciones financieras.
“La gestión de la deuda ya no es una función técnica en los márgenes del gobierno, ahora es fundamental para la estabilidad macroeconómica, la estrategia de desarrollo y la credibilidad de la política”, aseveró.
Sewasew señaló que las sucesivas crisis mundiales, incluida la pandemia de Covid-19 y los conflictos geopolíticos, remodelaron significativamente el panorama de financiamiento soberano, aumentando las vulnerabilidades en todo el continente.
Destacó una disminución en las reservas medianas de divisas de África en relación con la deuda total, de alrededor del 44 por ciento en 2010 al 28 por ciento en 2024, como un indicador del debilitamiento de la capacidad para cumplir con las obligaciones externas.
Mencionó también las renovadas tensiones geopolíticas y su impacto en las economías africanas a través del aumento de los precios de la energía, la interrupción de las rutas comerciales y el incremento de la volatilidad financiera, que contribuyen a las presiones inflacionarias y la inestabilidad de los tipos de cambio.
Al referirse al caso de Etiopía, la ministra de Estado explicó la implementación de un programa de reforma integral destinado a restaurar la estabilidad macroeconómica y fortalecer la resiliencia.
Estas iniciativas incluyen la transición hacia un sistema de divisas basado en el mercado, el fortalecimiento de la política monetaria, la mejora de la movilización de ingresos internos y la mejora de la transparencia en la gestión de la deuda, continuó.
Como resultados positivos de las medidas, confirmó la moderación de la inflación, la expansión de las exportaciones, la mejora de las reservas y la recuperación gradual del espacio fiscal.
Reveló que Etiopía aseguró más de 3.5 mil millones de dólares en alivio de la deuda bajo el Marco Común del G20, mientras continúa el compromiso con los acreedores privados.
Al pedir la acción colectiva, identificó como prioridades la reducción de los costos de endeudamiento a través de sistemas de calificación crediticia mundial más justos, fortalecer los mercados financieros nacionales y regionales, ampliar el acceso a la financiación en condiciones favorables y mejorar la capacidad y la transparencia de la gestión de la deuda.
“El desafío de la deuda de África es real, pero también es manejable, si se aborda colectiva y estratégicamente”, concluyó.
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