Lo presentó anoche en una repleta Sala Victoria Ocampo del Pabellón Blanco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, presentación que animó el prestigioso cantautor argentino Leon Gieco quien también escribió uno de los tres prólogos que también aportaron los escritores Pedro Saborido y Hernán Brienza.
En su nueva obra Esteban comparte su propia y dura vivencia como uno de los últimos conscriptos que sobrevivieron a aquella fallida guerra (1982) que lanzó por la soberanía de las islas una casi moribunda dictadura cívico-militar en sus últimos estertores con la que quiso salvarse, pero pereció un año después.
Sirvió –reconoció el autor- para reforzar el patriotismo en una nación dañada y enlutada por siete años de criminal tiranía (1976-1983).
“Este libro no habla únicamente de lo que ocurrió en 1982. No se queda solo en la épica ni en el relato de la guerra. Habla también de lo que vino después, de lo que nos sigue pasando, de esa otra batalla, la más larga, la más silenciosa, la que no termina nunca. La batalla por la memoria, la batalla por la verdad, la batalla por la dignidad y por la identidad”, recalcó Esteban al presentar su obra.
Para el autor de “Iluminados por el fuego”, su más reciente libro tiene la necesidad de decir, de gritar, de poner en palabra lo vivido, y “también narra mi silencio interior, el que nos pasa con la guerra que llevamos por dentro”.
Pero después de tanto tiempo, de algún modo, recuperar esta parte de mi historia como un espejo para volver a mirar lo que fui en aquellos días de 1982. De entender lo que nos pasó a lo largo de estos 44 años, de cerrar heridas y al mismo tiempo abrir nuevos caminos, preguntándonos cómo seguir, reflexionó.
Este es uno de los textos entre muchos otros con lo que la Feria rinde honor a la memoria en su aniversario 50, y los 50 del cruento golpe militar de marzo de 1976 que los argentinos conmemoran con el lema “Nunca más”.
Compartieron sus opiniones los prologuistas Saborido y también Brienza quien resaltó el valor documental del texto de Esteban, mientras Gieco intercalaba canciones entre las intervenciones.
Presente estuvieron más de una docena de veteranos de guerra de las Malvinas, compañeros de Esteban quien los invitó a subir al estrado al final de la presentación que cerró Gieco con su más famoso tema “Solo le pido a Dios” que cantaron todos en espontáneo coro.
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