Es una alerta roja dirigida a proteger a las personas de «mayor vulnerabilidad», indicó antes el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez.
Las autoridades procederán a la evacuación obligatoria de las personas que estén a la intemperie y aplicará La ley de Faltas a quienes se nieguen a la evacuación.
En ese caso la persona deberá ser trasladada a una comisaría, para «luego dar cuenta al sistema judicial».
Sánchez, que dijo que de 150 traslados diarios que se hicieron el año pasado, solo cinco personas opusieron resistencia.
El aviso del Instituto Nacional de Meteorología (Inumet) de una «situación de suma gravedad» obligó al gobierno a adelantar el decreto de alerta roja.
Se esperan tormentas más fuertes para el norte y centro del país y el «ingreso de un frente frío desde el suroeste hacia el noreste asociado a un ciclón», apuntó Sánchez.
Además hay advertencia por un marcado descenso de las temperaturas.
En el interior del país los centros de evacuación estarán en unidades militares, mientras que en Montevideo el polideportivo de la Escuela Nacional de Policía volverá a alojar a personas en situación de calle, así como el servicio de Transporte y Mantenimiento del Ejército Nacional, también en la capital.
Además estarán disponibles nuevas capacidades de refugio en los departamentos de Canelones y Montevideo.
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