La cadena CNN Brasil destacó que el diálogo entre ambos, el cual se prolongó durante tres horas, superó la duración promedio histórica de las llamadas «reuniones de trabajo» entre líderes de los dos países.
Según Fernanda Magnotta, analista internacional de ese medio, el promedio histórico para este tipo de reuniones, al menos desde la década de 1990, ronda los 50 minutos, o aproximadamente dos horas si se incluye el almuerzo en la agenda.
Desde su punto de vista, la prolongada duración del encuentro de este jueves sugiere que «la conversación fluye bien» y que se discutieron temas sustanciales.
A decir de la analista, el tiempo extendido podría indicar que la parte brasileña logró priorizar los asuntos técnicos sobre los compromisos superficiales.
Por su parte, el portal G1 resaltó las declaraciones posteriores del gobernante brasileño, en las cuales dijo haber conversado con Trump sobre elementos de tierras raras y aranceles, y agregó que no existieron asuntos tabú en la reunión.
De acuerdo con el presidente, la cita representó un «paso importante» para consolidar la relación de Brasil con Estados Unidos, difundió esa plataforma.
Varias organizaciones periodísticas también se hicieron eco de los pronunciamientos de Lula vinculados con que Trump no tendrá influencia algunas en las elecciones del gigante sudamericano.
Al responder a una pregunta sobre la posibilidad de que el jefe de la Casa Blanca interfiera en la política nacional, el mandatario afirmó que no considera legítimo que presidentes extranjeros intenten influir en los procesos electorales de otros países, citó el portal Brasil247.
Ese medio indicó que el gobernante brasileño vinculó el tema con la defensa de la soberanía nacional y declaró que cualquier disputa interna debe ser resuelta exclusivamente por los votantes del país.
Brasil247 sostuvo en su descripción que, a pesar de destacar la relación forjada con Trump, Lula resaltó a la democracia y la soberanía como cuestiones innegociables.
A su vez, la revista Forum manifestó que el gigante sudamericano ya se está preparando para una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos.
Sobre este tema, citó al ministro de Desarrollo, Márcio Elias Rosa, quien declaró que, en los próximos 30 días, los dos gobiernos deberán reunirse nuevamente para discutir la eliminación de los aranceles impuestos a los productos brasileños y la supresión de la sección 301.
“Presentamos todos los datos que refutan la existencia de una relación comercial conflictiva entre nuestros países”, declaró el titular.
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