En el contacto, efectuado a las 11:00 hora local en el Palacio Apostólico, el pontífice abordó con el actual jefe de la diplomacia estadounidense temas bilaterales e internacionales, incluido el actual conflicto en Medio Oriente, iniciado tras la reciente agresión de ese país e Israel contra Irán, indican observadores.
Poco antes de ese encuentro, el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, declaró la víspera que entre los aspectos centrales del mismo se encontraban además los de “América Latina, Cuba, Líbano y Gaza”.
Rubio arribó a Roma poco antes de las 09:00 hora local de este jueves y asistió, acompañado por el embajador de su país ante la Santa Sede, Brian Burch, a esa audiencia papal que se prolongó durante unos 45 minutos, tras la cual ambos sostuvieron un intercambio con Parolin.
La oficina de prensa vaticana se mantiene hasta el momento sin emitir un comunicado oficial sobre los resultados de esos contactos, mientras que el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigot, se limitó a señalar que en los mismos se trató sobre “la situación en Oriente Medio y asuntos de interés mutuo en el hemisferio occidental”.
Un reporte publicado en el sitio digital del diario Avvenire refiere que entre los puntos de la agenda se incluyó “sobre todo, Cuba, dado el papel crucial que desempeña la Santa Sede” a favor de un diálogo entre Estados Unidos y ese país “privado de energía tras el bloqueo de petróleo impuesto por la administración” norteamericana.
“Se trata de un bloqueo dentro de otro bloqueo que Washington, sin embargo, niega”, apunta ese medio en referencia a la orden ejecutiva firmada el 29 de enero último por Trump, para impedir la entrada de combustible a la isla, una acción de carácter genocida, que se suma a las presiones y amenazas que se mantienen desde hace más de 60 años.
Poco después de finalizada la audiencia, diversos reportes divulgados por Il Messaggero y otros diarios italianos, así como en los sitios digitales informativos de los canales televisivos RAI News y Sky TG24 se enfatiza que el mismo tuvo lugar durante un delicado momento en las relaciones entre la Santa Sede y Washington.
El pasado martes, Trump lanzó un nuevo ataque verbal contra el Obispo de Roma al expresar que “si dependiera del Papa, Irán tendría armas nucleares, y a él no le importaría”, por lo que “creo que está poniendo en peligro a muchos católicos y a mucha gente”.
El Santo Padre rechazó tales injurias y pidió que “si alguien me critica, que lo haga con la verdad”, mientras reafirmó que “la Iglesia se ha manifestado en contra de todas las armas nucleares durante años, así que no hay duda al respecto”, pues su misión es “proclamar el Evangelio, predicar la paz”.
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